Hablemos un poco de las fibras naturales tejidas amorosamente a mano en telares artesanales, y estaremos hablando de recibir un cálido abrazo, y disfrutar de su agradable textura, tibieza y protección.
Podemos conseguir lindas telas jugando con las urdimbres y tramas de diferentes colores y gruesos.
También se pueden combinar distintas fibras, tratando de usar sólo las fibras naturales como lana, algodón e hilo.
Dentro de las lanas que utilizo en mis trabajos destaco fundamentalmente el uso de lana de oveja finamente hilada en los campos de la VII y X Regiones del país.
También uso la lana de alpaca, que debido a su alto costo, es menos solicitada entre mis clientas.
Los colores que he trabajado, han sido conseguidos con tinturas naturales, sólo cuando me son solicitados colores más vivos, uso tinturas químicas especialmente fabricadas para teñir lana.
El tejido en telar mapuche es una tarea exclusivamente femenina que si bien está destinada al uso cotidiano, esconde en sí misma una simbología solo conocida por las grandes tejedoras.
«Antiguamente la misma gente tejía su ropa para vestirse, para salir o para asistir al lepún. Los tejidos se hacían en telares, los cuales se construían con madera de distintas medidas de acuerdo al tamaño de la prenda.
El telar esta formado por: una kilwa, que es un palo atravesado donde va la lana; el parampawe, que es una tablilla que baja la cruzada de la lana; el ñirewe, para apretar el tejido que se hace con madera de luma porque es más pesada y dura y por el tonón, un palo fijo que se encarga de que la lana se vuelva a cruzar y va acompañado de unos coligües que lo levantan.
La esquila de las ovejas se debe realizar antes del veinte de diciembre. Se lava bien, se deja unos días al sol y después de lavarla nuevamente, la lana ya está lista para tejer»